
Estos huesos brillando en la noche, estas palabras como piedras preciosas en la garganta viva de un pájaro petrificado, este verde muy amado, este lila caliente, este corazón sólo misterioso.un viento débil lleno de rostros doblados que recorto en forma de objetos que amar ahora en esta hora inocente yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada no más las dulces metamorfosis de una niña de seda sonámbula ahora en la cornisa de niebla su despertar de mano respirando de flor que se abre al viento explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome El poema que no digo, el que no merezco.