
Cuando querés aferrarte a las agujas del reloj. Cuando querés clavar, hundir tus pies en el suelo, deseando que todo se estanque ahí. Cuando te tapás hasta la cabeza y dentro de tu refugio anhelás que nunca más vuelva a amanecer, que no comience otro día.
1 comentario:
que linda descripción de esos momentos...
ojala fuera un poco más fácil detener ese reloj
saludos
RoSaNiTa!*
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